Uso de las comillas.

¡Muy buenas!

En esta ocasión hablamos del uso de las comillas (« “ ‘ ‘ “ »)

Este es un tema en el que hay muchas dudas, especialmente por el hecho de que existen tres tipos de comillas. Estas son:

• Comillas angulares, españolas o latinas (« »)

• Comillas inglesas (“ ”)

• Comillas simples (‘ ’)

Básicamente, el orden en el que os las he enumerado es el orden de uso. Es decir, si necesitamos entrecomillar algo ya entrecomillado, se haría de este modo: Ana dijo «María fue al campo gritando “vamos a morir todos cuando Santiago grite ‘libertad’ esta noche”».

Los usos recomendados o más frecuentes para las comillas son:

-Señalar citas textuales.

-Delimitar títulos de obras en un frase.

-Nombres de leyes, programas o proyectos.

­-Títulos de discursos o exposiciones.

-Resaltar una palabra concreta empleada en tono irónico.

Este tema, realmente, es algo más complejo y esto es una guía muy básica de ello, pero no me gustaría extenderme mucho más allá de lo necesario.  Por supuesto, podéis preguntarme cualquier duda concreta que tengáis y aportar cualquier sugerencia para añadir contenido al blog.

¡Muchas gracias por leer!

¿Cuándo usar puntos suspensivos?

¡Muy buenas!

En esta ocasión quería hablar sobre el uso de los puntos suspensivos, y es que es un tema muy recurrente en los textos y siempre hay alguien que me comenta que no sabe si debe usarlos en ciertas situaciones, si está abusando de ellos…

Así que aquí os dejo una lista de los casos en los que se puede usar este recurso y algunos ejemplos:

• En una pausa en la que se expresa duda, temor o vacilación.

Ejemplo: No sé cómo contarte esto…

• En una frase inacabada.

Ejemplo:

—No voy a…

—Sí, vas a hacerlo —interrumpió Ana.

• Para indicar que una enumeración continúa.

Ejemplo: Llevamos agua, refresco, patatas fritas…

• Para indicar la eliminación de algún fragmento de un texto citado.

Ejemplo: “Algo me estaba mirando (…) La criatura no se parecía a nada que hubiera visto en las cavernas”.

• Insinuación de palabras mal sonantes.

Ejemplo: ¡Vete a la m…, no puedo más!

¡Espero no dejarme nada!

En ocasiones el uso de los puntos suspensivos es bastante subjetivo, especialmente en el primer caso comentado, en el que se pretende aportar duda o suspense a una frase. Personalmente, recomiendo que se evite el uso abusivo de este recurso y solo se recurra a él cuando es necesario y con sentido ya que su uso de forma demasiado repetitiva puede dar una apariencia de “suciedad” al texto.

Ya sabéis que podéis preguntarme cualquier duda específica o aportar sugerencias.

¡Gracias por leer!