¿Cuándo usar puntos suspensivos?

¡Muy buenas!

En esta ocasión quería hablar sobre el uso de los puntos suspensivos, y es que es un tema muy recurrente en los textos y siempre hay alguien que me comenta que no sabe si debe usarlos en ciertas situaciones, si está abusando de ellos…

Así que aquí os dejo una lista de los casos en los que se puede usar este recurso y algunos ejemplos:

• En una pausa en la que se expresa duda, temor o vacilación.

Ejemplo: No sé cómo contarte esto…

• En una frase inacabada.

Ejemplo:

—No voy a…

—Sí, vas a hacerlo —interrumpió Ana.

• Para indicar que una enumeración continúa.

Ejemplo: Llevamos agua, refresco, patatas fritas…

• Para indicar la eliminación de algún fragmento de un texto citado.

Ejemplo: “Algo me estaba mirando (…) La criatura no se parecía a nada que hubiera visto en las cavernas”.

• Insinuación de palabras mal sonantes.

Ejemplo: ¡Vete a la m…, no puedo más!

¡Espero no dejarme nada!

En ocasiones el uso de los puntos suspensivos es bastante subjetivo, especialmente en el primer caso comentado, en el que se pretende aportar duda o suspense a una frase. Personalmente, recomiendo que se evite el uso abusivo de este recurso y solo se recurra a él cuando es necesario y con sentido ya que su uso de forma demasiado repetitiva puede dar una apariencia de “suciedad” al texto.

Ya sabéis que podéis preguntarme cualquier duda específica o aportar sugerencias.

¡Gracias por leer!