Punto, coma y punto y coma.

¡Muy buenas!

¡Por fin hay actualización!

En esta ocasión quería dejaros una mini-guía sobre cómo usar puntos, comas, y lo que más quebraderos de cabeza suele traernos: el punto y coma.

Allá vamos:

• Punto.

Se utiliza por lo general para señalar una pausa larga tras la finalización de una frase, aunque, como veremos, también puede usarse en otros casos.

-Punto y seguido. Ejemplo:

Tengo mucho sueño. Creo que Ana ya no va a venir.

-Punto y aparte. Ejemplo:

Tengo ganas de ir al cine.

No sé si al final podremos vernos, sinceramente.

-Punto final. Ejemplo.

Tengo ganas de ir al parque.

-Siglas y abreviaturas.

También se usa el punto después de una abreviatura, por ejemplo: etc.

NO se usa el punto para separar las letras que forman siglas. Por ejemplo: ONG y no O.N.G.

• Comas.

Se utiliza para marcar una pausa breve.

-Para enumerar. Ejemplo: Vamos a llevar palomitas, refrescos, hielo, etc.

-En incisos. Ejemplo: El uso de las comas, como ya sabéis, es este.

*”es decir”, “sin embargo”, “así pues”, deben ir entre comas.

-Vocativo (para nombrar al interlocutor). Ejemplo: Hola, Ana. // Mira esto, Juan.  

• Punto y coma.

Marca una pausa más breve que el punto, pero más larga que la coma.

-Para separar un grupo de palabras en una frase en la que ya se usan comas. Ejemplo: Yo, feliz; tú, triste.

-Para separar oraciones independientes que tienen algo en común. Ejemplo: Vamos a tener que quedarnos en casa; al final ha empezado a llover.

-Antes de una conjunción adversativa (sin embargo, pero, aunque…). Ejemplo: Ibamos a ir al cine; sin embargo, ha empezado a llover.

¡Espero no dejarme nada!

Aunque lo intento mucho y muy fuerte, me cuesta un poco hacer estos artículos y sentir que queda claro.

No dudéis en preguntarme lo que necesitéis (:

Y, por supuesto, acepto cualquier sugerencia.

¡Gracias por leer!

Tipos de corrección. (Ejemplos).

¡Muy buenas!

La primera entrada del blog quería dedicarla a explicar los tipos de corrección (ortotipográfica y de estilo) y las diferencias entre ellas.

Ya en la web podéis ver un resumen de ello, pero aquí vamos a explayarnos y poner ejemplos, para que todo quede más claro.

A lo largo de los últimos años me he encontrado con muchas personas que no sabían de qué se trataba la profesión de corrector. En muchas ocasiones se da por hecho que, mientras sepas escribir, no debes cometer errores ortográficos, pero esto es un error.

Un escritor no tiene por qué conocer todas las reglas que sí conoce un corrector. No hablamos de escribir “burro” con “v”, hablamos de gramática, de sintaxis, de colocación de comas, de puntuación, tildes, uso de comillas, espacios, puntuación en guiones (sí, hablaremos de esto pronto), cómo se separan los párrafos, uso del punto y coma… Todo esto sin dejar a un lado el hecho de que un corrector sabe FIJARSE en estos errores, no tan evidentes para quien no haya practicado mucho.

Yo misma, cuando corrijo mis propios textos, paso por alto algunos detalles que, en cambio, corrigiendo textos ajenos veo perfectamente. La diferencia, es que cuando repasamos lo que nosotros mismos hemos escrito, es fácil perderse en el contenido, en la historia o la construcción de los personajes (en el caso de la narrativa), en la estética (en el caso de los poemas) o en una buena expresión (por ejemplo, en los textos académicos).

Los correctores, en cambio, miramos palabra por palabra, espacio por espacio, punto por punto, hasta dar con el mínimo error.

Ahora, vamos a ver en qué consisten las correcciones ortotipográfica y de estilo y las diferencias que hay entre ellas.

La corrección ortotipográfica se encarga de reparar errores ortográficos, sintácticos, gramaticales y tipográficos, así como de unificar recursos tipográficos (mayúsculas, comillas, negritas, cursivas…).

Se trata de la corrección más básica necesaria para que un texto sea adecuadamente legible y se adapte a la norma actual de la RAE.

Esto último es importante, y un corrector debe conocer la norma perfectamente. Hay que tener en cuenta que, cada pocos años, esta va cambiando, pero a nosotros no se nos puede pasar.

Creo que, más o menos, todos sabemos a qué nos referimos con ortografía y sintaxis, pero vamos a definirlo muy resumidamente.

Ortografía: Conjunto de normas de escritura de la lengua.

Sintaxis: Combinación y orden de las palabras y su función.

Efectivamente, la corrección ortotipográfica se encarga de que esto sea correcto, pero también de lo que, yo creo, es más complejo: el uso adecuado de los recursos tipográficos, arriba explicados.

Vamos ahora con algunos ejemplos de corrección ortotipográfica:

Ana queria tocar la guitarra, pero, ¿Acaso sabía?. X

Ana queria tocar la guitarra, pero, ¿Acaso sabía?.

Ana quería tocar la guitarra, pero ¿acaso sabía?

-Puede que sí —asintió y miró hacía otro lado.—Pero vamos a hacerlo bien. X

Puede que sí.asintió y miró hacía otro lado..Pero vamos a hacerlo bien.

—Puede que sí. —Asintió y miró hacia otro lado—. Pero vamos a hacerlo bien. 

En cuanto a la corrección de estilo, busca, sobre todo, unificar y añadir concordancia y coherencia al texto, haciéndolo más legible y atractivo para los lectores. Elimina repeticiones, se asegura de que las frases estén bien expresadas, de que la estructura del texto sea correcta y de que no haya errores verbales.

Muchas personas piensan, al leer el nombre de este tipo de corrección, que se trata de editar el estilo del autor, pero nada más lejos de la realidad. La forma de expresión personal de este, sus personajes, su historia, su ambientación, etc, no se tocan en absoluto, solo nos encargamos de que esté escrito correctamente.

Vamos con un par de ejemplos de corrección de estilo:

Ana estaba casi muy segura de que no sabría tocar la guitarra, así que Ana no la tocó. Tal cual en cuanto llegó, decidió volver a irse. X

Ana estaba casi muy segura de que no sabría tocar la guitarra, así que Ana no la tocó. Tal cual en cuanto llegó decidió volver a irse de nuevo.

Ana estaba prácticamente segura de que no sabría tocar la guitarra, así que no lo hizo. En cuanto llegó decidió irse de nuevo.

Miré hacia otro lado cuando estoy con él. No puedo ni era capaz de mantener la compostura. X

Miré hacia otro lado cuando estoy con él. No puedo ni era capaz de mantener la compostura.

Miré hacia otro lado cuando estuve con él. No pude mantener la compostura.

O

Miro hacia otro lado cuando estoy con él. No puedo mantener la compostura.

O

Miro hacia otro lado cuando estoy con él. No soy capaz de mantener la compostura.

Pronto prepararé nuevas entradas para aclarar dudas más comunes y hablar sobre los errores que más suelo ver en las correcciones.

Mientras, podéis consultarme lo que necesitéis o aportar cualquier sugerencia para ver qué es lo que más os interesa que tratemos.

¡Gracias por leer!